Tráiler de Leviatán (Andrei Zvyagintsev, 2014)

Reciente ganadora del 58º edición del Festival de Londres.

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Rebeldía en la juventud (Lovelace, Epstein & Friedman 2013).

Linda Lovelace se ha convertido en un icono de la cultura pop desde que se estrenara en 1972 la que hoy en día es la película porno mas taquillera de todos los tiempos, Deep Throat/Garganta Profunda, su singular habilidad la llevo al estrellato y la prohibición del filme en USA la convirtió en mito, pero nada fue bonito para Linda Boreman, quien fue victima de la violencia domestica por parte de su para entonces esposo Chuck Traynor, quien la llevó a la prostitución y posteriormente al mundo de la pornografía.
Esta introducción sirve de apertura para hablar del bio-pic de esta “actriz”, interpretada muy bien por Amanda Seyfried quien venía de dar tumbos en sus últimas películas, aunque Seyfried ha dicho que esta película podría dañar su carrera, yo no pienso de esa forma, este filme puede consolidarla como una actriz para papeles fuertes en Hollywood, la ternura combinada al dolor que vivió Lovelace hacen de esta interpretación una joya que debería estar nominada al oscar 2014.
Peter Saarsgard es muy sobrio en el papel de Traynor, un chulo de poca monta en los años 70, pero el personaje que me parece muy impactante es Hugh Hefner; James Franco le da vida al dueño de Playboy y aunque sale por un poco mas de 4 minutos, deja un buen sabor de boca en el público, podemos incluir a Hank Azaria que en su papel como Jerry Damiano saca sonrisas entre tanta sobriedad.
Lovelace es una película que dura 87 minutos, pero no deja de ser un gran bio-pic, aunque los directores pudieron haber arriesgado un poco mas, la película no es para nada aburrida y tiene buen ritmo, con las actuaciones dieron fuerza a la película que cuenta muy poco acerca de la historia, el ascenso y el sufrimiento de Lovelace, le falto un poco de picante sin caer en lo grotesco.
3/5
Rowerth Goncalves.
@Rowerth_unico

Citas para reflexionar en torno a Saló

“La otra respuesta a la violencia carnal es la seriedad, la impasibilidad. Es la respuesta filosófica, así como la risa es la respuesta mítica. La seriedad es el atributo de los ascetas y de los libertinos. La carcajada es una relajación; el ascetismo, una rigidez: endurece el cuerpo para preservar el alma. Puede parecer extraño que cite al libertino al lado del asceta; no lo es: el libertinaje también es un endurecimiento, primero del espíritu y después de los sentidos. Un ascetismo al revés, con su penetración habitual. Sade afirma que el filósofo libertino ha de ser imperturbable y que debe aspirar a la insensibilidad de los antiguos estoicos, a la ataraxia.”
“A medida que la represión se retira de la razón, aumentan las inhibiciones del lenguaje sensual. El extremo es Sade. Nadie ha tratado temas tan candentes en un lenguaje tan frío e insípido”
“El cuerpo es imaginario no por carecer de realidad sino por ser la realidad más real: imagen al fin palpable y, no obstante, cambiante y condenada a la desaparición. Dominar el cuerpo es suprimir las imágenes que emite –y en eso consisten las prácticas del yogín y el asceta. O disipar su realidad –y eso es lo que hace el libertino. Unos y otros se proponen acabar con el cuerpo, con sus imágenes y con sus pesadillas: con su realidad.”
“El sexo es subversivo no sólo por ser espontáneo y anárquico sino por ser igualitario: carece de nombre y de clase. Sobre todo: no tiene cara.”
“El erotismo anal es una fase infantil, pregenital, de la sexualidad individual que corresponde, en la esfera de los mitos sociales, a la edad de oro. Apenas si es necesario referirse a los juegos y fantasías infantiles en torno al excremento: “la vida empieza en lágrimas y caca…” (Quevedo). Por lo que toca a las imágenes míticas, señalo que si el sol es vida y muerte, el excremento es muerte y vida. El primero nos da luz y calor, pero un exceso de sol nos mata; por tanto, es vida que da muerte. El segundo es un desecho que es también un abono natural: muerte que da vida. Por otra parte, el excremento es el doble del falo como el falo lo es del sol. El excremento es el otro falo, el otro sol. Asimismo, es sol podrido, como el oro es luz congelada, sol materializado en lingotes contantes y sonantes. Guardar oro es atesorar vida (sol) y retener el excremento. Gastar el oro acumulado es esparcir vida, transformar la muerte en vida. En el transcurso de la historia todas estas imágenes se volvieron más y más abstractas, a medida que aumentaba la sublimación de los instintos. Más y más sublimes: más represivas.”
“La condenación del excremento por la Reforma, como encarnación o manifestación del demonio, fue el antecedente y la causa inmediata de la sublimación capitalista: el oro (el excremento) convertido en billetes de banco y acciones (…) Las letrinas son el lugar infernal por definición. El sitio de la pudrición es el de la perdición: este mundo. La condenación de este mundo es la condenación de la putrefacción y de la pasión por atesorarla y adorarla…”
“El avaro es culpable de una pasión infernal porque juega con el oro que junta en su cueva como el niño juega con su excremento.”
(Octavio Paz, Conjunciones y disyunciones)