Impresiones sobre Bresson

Mostrar sólo las acciones de los personajes y desnudar sus actitudes resalta el automatismo y sus intereses tan incrustados en ellos.

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Bresson: El dinero (1983)

Robert Bresson: Mi oído también está constantemente encontrando cosas. Pero eso es algo bueno. En el momento el que la pintura está en estado de fluidez, cuando las artes son inestables, me parece que es bueno — El cine me motiva. Yo creo en la escritura cinematográfica, creo que es la escritura de mañana.

Entrevistador: ¿Crees que el cine tiene posibilidades todavía sin explorar?

Bresson: Sí, por supuesto. No en términos técnicos, sino en términos de arte interior, todavía carece de quienes lo trabajen.

Entrevistador: Hay algo que me sorprende. Tus películas, incluyendo la última, muestran que estás muy atento al mundo en el que vivimos actualmente. ¿Estás interesado en jóvenes realizadores? Has dicho que no vas al cine.

Bresson: Estoy muy interesado, pero no he tenido tiempo. Me gustaría tener más contacto con alguno de ellos porque recibo muchas cartas y llamadas.

Entrevistador: Después de lo que ha pasado con esta película, ¿de repente sientes que el deseo de hacer películas se ha vuelto más fuerte de alguna manera?

Bresson: No, pero… hay una película que quiero hacer en la que he estado pensando por mucho tiempo. Tal vez la habría hecho si no hubiera filmado El dinero. El dinero recaudado por esta hace tres o cuatro años fue rechazado inmediatamente por el último gobierno. Yo no pensé que podría ser capaz de filmarla sin ese apoyo. Escribí bastante sobre el Génesis, el comienzo del Génesis, lo cual es algo que me interesa mucho, pero es un filme mucho más complicado de hacer, más extenso, y por ende más costoso.

Entrevistador: Tengo una última pregunta y quiero que seas honesto con la respuesta. Se dice por ahí que has ido a ver la película de James Bond. ¿Es cierto?

Bresson: Sí. Se me olvidó decirlo, pero eso fue muy importante. Fui a ver For Your Eyes Only de John Glenn, porque mis sobrinos me pidieron que los llevara al cine. Yo quería ver James Bond. Me maravilló por su escritura cinematográfica. Eso es lo que me interesa ahora porque nunca lo veo. Fue maravilloso. Si hubiera podido verla dos veces seguidas y después el siguiente día, lo hubiera hecho.

Bresson: Al azar, Baltazar (1966)

Los actores de … Baltazar hablan sobre sus personajes.

Anne Wiazemsky: Marie es — al principio de la película, es una niña pequeña, y al final, sigue siendo una niña. Ella es alguien que nunca crecerá, que nunca será capaz de tomar una decisión o de actuar a conciencia. Ella reacciona por instinto. A ella la presionan. Se somete a su padre o a Gèrard. Para mí, ella está condenada desde el comienzo debido a su total pasividad.

Entrevistador: ¿Ella se somete a Gérard o, más bien, ella lo escoge a él?

AW: Yo creo que se somete a él. Creo.

Entrevistador: Pero ella da su consentimiento en la escena del carro.

AW: Ella da su consentimiento desde el inicio, me parece. Desde su primer encuentro.

Entrevistador: Entonces, de alguna manera, ella lo escoge.

François Lafarge: Para Gérard, Marie es de un mundo diferente del que él conoce. Él no la entiende mucho — en absoluto, de hecho. Pero él la desea con la finalidad, me parece, de destruirla. Él la desea porque es relativamente pura y fresca, y a él le gustaría ser capaz de acabar con eso, porque creo que es algo que a él le parece insoportable.

Bresson: Pickpocket (1959)

Narrador: Con Pickpocket, Robert Bresson, conocido por su película Un condenado a muerte ha escapado, ha dado de qué hablar al mundo del cine una vez más. Algunos lo declaran el mejor director, el único. A otros pareciera que se les hace difícil entenderlo.

Entrevistador: ¿Cree que la gente lo entiende?

Robert Bresson: Yo no sé si me entienden a mí, pero ¿la cuestión aquí es la película o soy yo? Si es la película, creo que…

Entrevistadora: empecemos por la película…

Robert Bresson: Yo preferiría que la gente sintiera la película antes de entenderla; que los sentimientos surjan antes que el intelecto.

Entrevistadora: ¿Qué quería que la gente sintiera con Pickpocket?

R. Bresson: En vez de tener una historia que contar, yo quería que la gente sintiese la atmósfera que rodea a un ladrón, esa atmósfera particular que hace que la gente se sienta ansiosa e incómoda.

Entrevistadora: ¿Alguna vez ha conocido a un ladrón?

R. Bresson: Creo que he conocido a varios, pero no lo sabes hasta que te han robado.

Entrevistadora: ¿Y no sintió nada en ese momento?

Bresson: Sí, recuerdo una vez que estaba de viaje por el país. Estaba en una habitación con mi anfitrión y una tercera persona que – ambos sentimos que esta tercera persona iba a robar o ya lo había hecho.

Entrevistadora: ¿Qué le hizo sentir eso?

Bresson: Algo muy misterioso que no puedo decir con palabras, y era esta sensación la que quería expresar en la película. Esto y la terrible soledad que es la cárcel de un ladrón.

Entrevistador: ¿Fue este el punto de partida para hacer la película?

Bresson: Realmente no puedo precisar cuál es el punto de partida de una película, pero esta soledad, la cual no quería mostrar de forma directa, ciertamente tuvo una fuerza mayor.

Entrevistador: Este filme es bastante distinto de los anteriores. ¿Está usted consciente de esto?

Bresson: No, en lo absoluto.

Entrevistador: Aunque, de lo que sabemos de usted, no le puede gustar mucho el cine de hoy en día. Usted no quiere filmar ese tipo de historia bien estructurada. ¿Cómo ve este cine de ahora?

Bresson: Hay películas que me gustan aunque estén hechas de acuerdo a mis métodos, pero… Además – Puede que sea por esto que voy al cine menos de lo que solía. Hay cosas que me molestan, cosas que yo no haría, técnicas utilizadas que yo no comparto. Es bastantate natural para mí pensar que los demás están equivocados y no yo.

Entrevistadora: Una característica esencial de sus filmes es su rechazo a lo teatral. 

Bresson: La teatralidad que yo rechazo o, más bien, que yo intento rechazar porque no es así fácil, es la expresión por medio de indicios faciales, gestos o efectos vocales.

Entrevistadora: Pero usted parece estar buscando una suerte de anti-expresión.
Entrevistador: Lo lleva a los límites.
Entrevistadora: No sólo es que no quiere actuación, tampoco permite el realismo. Es como si sus actores estuvieran vacíos, menos expresivos que en la vida real.

Bresson: No lo creo. Yo trato de llevar a mis actores al automatismo que ocupa gran parte de nuestras vidas.

Entrevistador: ¿Pero entonces usted entiende cómo la gente puede pensar que le esté dando la espalda a lo que el público desea ver?

Bresson: No lo creo. No es algo de lo que esté consciente. No creo que esté dándole la espalda a la audiencia o que ellos me estén dando la espalda. Yo me apoyo en mi experiencia y, después de hacer una película, me siento entre el público e intento sentir lo que ellos sienten y experimento mis propios sentimientos también. En general, ellos parecen satisfechos. La audiencia termina sintiéndose exactamente como yo y se sienten muy conmovidos.

Entrevistadora: ¿Por qué piensa que al público le fue más fácil sentir lo que usted quería que sintieran en Un hombre condenado a muerte ha escapado pero fueron menos sensibles con Pickpocket?

Bresson: Probablemente porque la historia en sí es más — La historia del escape es mucho más —

Entrevistadora: ¿Heroica?

Bresson: Dramática. Tal vez no dramática, pero ciertamente más heroica y el personaje del prisionero escapado es mucho más —

Entrevistadora: ¿Moral?

Bresson:  Mucho más compasivo, mucho más accesible a más gente.

Entrevistador: Todos quieren escapar. Nadie quiere admitir que él es un ladrón.

Bresson: Y la historia del prisionero termina en libertad, mientras que este termina en prisión.

Entrevistador: ¿Cree que forma parte de la vanguardia del cine mundial?

Bresson: No lo sé, pero creo que en el futuro las películas se alejarán mucho más del teatro. Las técnicas utilizadas en estos filmes serán completamente distintas a las técnicas teatrales.

Entrevistador: ¿Cree que las películas aclamadas ahora serán olvidadas en veinte años?

Bresson: Realmente no puedo decir.

Entrevistadora: ¿Se siente solo?

Bresson: Me siento muy solo, pero no obtengo ningún placer de este sentimiento.

Director del mes: Robert Bresson. Datos biográficos.

“Habría que nacer con un sentido especial del acercamiento y del acuerdo” (R. Bresson).

Como parte de nuestras actividades alternas a la película escogida por cada participante del grupo, mensualmente hablaremos sobre cuatro filmes de un director en particular. En Abril es el turno de Robert Bresson. Para empezar, algunos datos sobre su vida y su obra.

Nació el 25 de Septiembre de 1901 en Auvergne, Francia.
Fue pintor y fotógrafo antes de empezar a dirigir películas.
Fue prisionero de guerra durante la Segunda Guerra Mundial.
Dirigió su primera película, un mediometraje satírico protagonizado por el payaso Beby, Las relaciones públicas (1934).
Después de su tercera película, trabajó con actores no-profesionales buscando un estilo minimalista en el que todo, incluso lo más esencial, es apenas sugerido y las actuaciones son intencionalmente planas y poco expresivas.
Filmografía como director y guionista:
Les affaires publiques/Las relaciones públicas (1934)
Les anges du péché/Los ángeles del pecado (1943)
Les dames du Bois de Bologne/Las damas del bosque de Bolonia (1945)
Journal d’un curé de campagne/Diario de un cura rural (1951)
Un condamné à mort s’est échappé ou Le vent souffle oè il veut/Un condenado a muerte se ha escapado (1956)
Pickpocket (1959)
Pròces de Jeanne d’Arc/El proceso de Juana de Arco (1962)
Au hasard Balthazar/Al azar, Batazar (1966)
Mouchette (1967)
Une femme douce/Una dulce mujer (1969)
Quatre nuits d’un rêveur/Cuatro noches de un soñador (1971)
Lancelot du Lac (1974)
Le diable probablement/El diablo probablemente (1977)
L’Argent/El dinero (1983)

Se retiró después de filmar esta última, luego de fracasar en la recaudación de dinero para un proyecto que tenía pensado desde hace tiempo: la adaptación del Libro del Génesis.

Murió el 18 de diciembre de 1999 en París.

Citas:

“De la fuerza eyaculatoria del ojo.

Montar una película es enlanzar a las personas unas con otras y con los objetos a través de las miradas”.

“Filmación. Nada en lo inesperado que secretamente tú no esperaras”

“Un suspiro, un silencio, una palabra, una frase, un estrépito, una mano, tu modelo entero, su cara, quieto, en movimiento, de perfil, de frente, una vista inmensa, un espacio restrinigido… Cada cosa exactamente en su lugar: tus únicos recursos”.

“Que los sentimientos causen los acontecimientos. No a la inversa.

Cinematógrafo: nueva manera de escribir, por tanto de sentir”.

Todo movimiento nos descubre (Montaigne). Pero sólo nos descubre si es automático (no controlado, no querido)”.
Tomadas de Notas del cinematógrafo.