Una lucha hasta nuestros días (The Help, Taylor 2011)

¿Cómo no hablar de este filme sin ser subjetivo, cómo? The Help es uno de esos filmes que te llegan al corazón, que te hacen ver la falta de tolerancia que existió y, aunque suene increíble, todavía existe. El racismo, esa burda realidad del “blanco sobre el negro”, difícil de explicar fuera de sus prejuicios, y aunque personas como Martin Luther King, Malcolm X y John F. Kennedy, entre otros, trataron de encontrar un camino hacia el entendimiento y la igualdad, no los dejaron terminar ese camino. Pero vamos al tema que nos concierne, el cine.

The Help está basado en el libro de Kathryn Stockett y cuenta las historias de un grupo de mujeres negras de servicio en los años cincuenta en Jackson, Mississippi. Emma Stone interpreta a Eugenia Phelan, una chica de 23 años con el sueño de convertirse en escritora. Del otro lado del Mississippi están Aibeleen Clark y Minnie Jackson, interpretadas por Viola Davis y Octavia Spencer respectivamente; dos mujeres que han hecho serivicio doméstico por más de 20 años y quienes se ven aturdidas por la ex jefa de Minnie, Hilly Hoolbrook quien es interpretada por Bryce Dallas Howard, haciendo tan buen papel que uno la termina odiando al final de la película. Esta mujer plantea que la servidumbre está obligada a tener un baño aparte por cuestiones de salud. De esta decisión, se desencadena una serie de eventos que llevan a Eugenia a reunirse con las mujeres de servicio para recrear sus historias en un libro.

Sin duda, The Help te lleva a un recorrido agridulce por los años cincuenta, con actuaciones tan buenas que te mantienen en el filme, que te dan ganas de leer el libro para saber las verdaderas historias de estas mujeres que demostraron temple y, aunque fueron explotadas y abusadas por sus “jefas”, nunca dejaron de ser fuertes y al final colocaron su granito de arena en la búsqueda de una igualdad que algún día llegara.

Rowerth Goncalves. (@Rowerth_Unico)
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Escena de The Help (Tate Taylor, 2011)

Que una escena, sencilla y directa como ésta – y una de varias con una tremenda fuerza y sutilezas -, valga para incentivar a ver una actuación como la de Viola Davis haciendo de Aibileen.

La película puede que sea condescendiente y un tanto irreal, pero el elencazo que tiene, empezando por Davis y Jessica Chastain, brindándole una hermosa dignidad, conteniendo la tristeza, nunca victimizándose de sus heridas, a veces hasta riéndose de ellas. Cómo las sostienen la sabrosura asomando dignidad de Octavia Spencer, la locura de Sissy Spacek, la agilidad de Emma Stone dándole espacio y voz a quienes verdaderamente lideran la historia, y la flexibilidad de Allison Janney para que la testarudez de su personaje también sea el reconocimiento del valor de su hija.