Amantes sin celebración

Este escrito empieza desde la inquietud. Surge la pregunta de si es fútil y superficial preocuparse por la calidad tan pobre de la cartelera cinematográfica venezolana, frente a problemas cotidianos mucho más inmediatos (la tan mencionada inseguridad, la escasez de alimentos, la nueva propuesta de Ley del Trabajo, las elecciones presidenciales). Pero también es cierto que vivimos a través de nuestros gustos y pasiones, que la ciudad se hace de todo lo que el ciudadano puede hacer con ella y que aquí el arte tiene opciones contadas en la cartelera cultural.

Se acerca una de las noches más importantes para el cine hollywoodense, el Óscar, una celebración al cine, la más popular en vista de que las películas de festivales como Venecia, Berlín, Cannes, o siquiera alguno de este lado del continente nos llegan muy irregularmente o no nos llegan.

La Academia es un viejo cascarrabias, ese que ha vivido más tiempo que sus compañeros de celebración, este que uno escucha con cierta atención porque sabe que ha vivido sus buenos momentos (y, por esto, uno se molesta tanto en sus malos momentos).

Entre los ganadores, se habla de El Artista, de que pocos la han visto y a pocos les agrada el arrase que ha tenido; se habla de Hugo siendo el mejor homenaje al cine, se habla de la nostalgia por el cine clásico; se habla de la batalla entre Meryl Streep y Viola Davis (que si La Dama de Hierro es mala, que si sólo una negra ha ganado en Mejor Actriz y Davis es sólo la segunda actriz negra que ha sido nominada más de una vez); se habla de Christopher Plummer ganando por Beginners; se habla de The Descendants ganando Mejor Guión Adaptado; se habla de Medianoche en París ganando Mejor Guión Original y Woody ausentándose, como siempre, en la ceremonia; se habla de Pina ganando Mejor Documental y de Una Separación ganando Mejor Película Extranjera (ojalá Mejor Guión Original también). Se habla más de lo que queremos: ojalá una temporada más corta permitiera más sorpresas.

Pero sólo tres de las nominadas principales ha llegado aquí: The Help, Moneyball (reestrenada este fin de semana) y Medianoche en París. En general, entre todas las demás nominadas, han sido estrenadas La Chica del Dragón Tatuado, Damas en Guerra, Las Aventuras de Tin Tin, Los Muppets, Gato con Botas, Kung Fu Panda 2, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2 y Transformers 3. Cómo se mantiene una pasión por el cine, por el cine en esta sala oscura de complicidad tácita entre espectadores, expectantes. Qué pasión se alimenta tan irregularmente como nos tratan aquí a los amantes de este o, en realidad, de cualquier arte. ¿La celebración está en ver una ceremonia de decisiones sometidas a distintas condiciones o en ver y compartir el cine del año y de años anteriores?

El viaje del arte (Midnight In Paris, Allen, 2011)

Cuando empecé el camino para sentarme a ver Midnight In Paris solo pensaba en “otra película de Woody Allen,no puede ser”, pero para mi sorpresa fue un viaje hacia los confines del arte, literatura y el sueño de cualquier artista conocer a sus influencias.
Owen Wilson quien poco a poco se ha sacado el estigma del actor cómico, nos muestra a Gil Pender un prospecto de escritor que se encuentra en París con su novia comprando cosas para su vida de casado, todo esto mientras escribe una novela, pero París le trae recuerdos, muchísimos tanto así que su sueño era vivir en el París de los años veinte, en una noche de copas su sueño se cumple después de las 12 campanadas, un viejo automóvil lo lleva a conocer a grandes artistas como Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Stein, Picasso, Dalí y buñuel entre otros grandes, pero en ese viaje conoce a Adriana intrepretada por Marion Cotillard que lo enamora y lo hace pensar en si quedarse con ella o con su novia Inez quien es personificada por Rachel McAdams.

Allen te lleva a un viaje mágico, un viaje en el que observas como el amor de una persona a una ciudad y sus como afloran sus cualidades artisticas, cuando se ve en su “ambiente”, además te deja imagenes muy jocosas dignas de Woody Allen, como en la que Paul un pedante “sabelotodo” llevado a pantalla por Michael Sheen, comienza a hablar sobre un cuadro de Picasso y Gil quien el día anterior había hablado con el Malagueño le hace ver lo equivocado que esta aunque su novia prefiere escuchar a Paul que a Gil.

París que bello París, que hermosas sus luces, pero sobretodo que llena de cultura, arte y de literatura esta. En algún momento París era el sitio predilecto de los Artistas, ahora se han disipado en otras capitales, pero Woody Allen no olvida el lugar que para muchos sirvió de inspiración, y todos algún día esperamos que nuestra inspiración se haga presente pasada la medianoche donde sea.