El deseo- Semana II.

Si bien las escenas con las canciones (aquélla en casa de los matones de Frank, la del baile entre Jeffrey y Sandy) son las que tienen mayor resonancia en la película por la apariencia onírica que brindan dentro de momentos relevantes para la trama, pocas escenas en el cine me han parecido tan eróticas como la de la imagen: son los labios de ella (el color intenso, la textura), son sus ojos cerrados (si mirar es participar, ella lo que desea es dejarse al abandono) es cómo están dispuestos en el cuadro, es la expresión de ternura y morbo de Rossellini al dejarse tomar por él, es lo que Dorothy nos evoca desde que la hemos escuchado y visto cantar en el bar.

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