El 2009: las películas que quedaron de él en mí (I)

Este no pretende ser un “mejor del 2009”: las películas aquí llegan con mucho retraso, así que el año de producción de las que son estrenadas varía con frecuencia. Tampoco pretende ser un análisis de cada una de ellas. Es sólo un recuerdo, un qué la hace permanecer en mi memoria como un buen sabor permanece en el paladar. Es un recorrido de las visitas al cine que todavía quedan, por razones intrínsecas o ajenas a la película. Cuando el resto del grupo añada su(s) película(s) (o demás medios) favoritas, puede seguir la numeración para que mantengamos un orden.

La Duda

Siempre quedará la duda de si uno actuó bien
Más fuerte que el simbolismo pesado que arrastra la película, más fuerte que la atmósfera sofocante que se va tramando alrededor del Padre Flynnn, más fuerte que la duda cuestionadora en torno a los hechos, la ironía de la Hermana Aloysious es la que tensa y desbarata la historia. La manera como Meryl Streep aborda el personaje, con severidad y firmeza a la vez que con ironía y fragilidad, hace que la búsqueda que empezó por una certeza, se desenvuelva como un cuestionamiento a su propia actitud. La única duda que corroe a la Hermana es la de su manera de actuar ante las circunstancias. La duda de si el Padre lo hizo o no nos vuelve investigadores y críticos de su actitud, pero se vuelve irrelevante. La obsesión del personaje por saber la convierte en cínica. No sólo al final, sino en los momentos cuando se escurre su ironía, es posible ver que no es la duda la que debilita a la Hermana, sino una manera de ver las cosas que divide su entorno entre la sospecha de la ironía.
Al final, queda el intercambio entre los actores que es una muestra de diversas impresiones: la ironía y la austeridad de Alouysious, el dolor y la resignación de la madre en su voz y en su mirada (su confesión a la Hermana, más que digna posee una desesperación contenida de abandono), el caracter bonachón del Padre reincide en las sospechas y la ingenuidad de la monja, exagerada un tanto por la actuación de Amy Adams, pero que se las arregla para balancear la complejidad de la Hermana con su propia simpleza.
¿Qué ha quedado de ella en mí desde que la vi? Las actuaciones de Meryl Streep y de Viola Davis, la conversación entre la Hermana y la mamá del niño, la discusión entre la Hermana y el Padre, la confesión de la Hermana a la monja, el trailer -que guardaba la tensión y brevedad de lo que la película debió tomar mucho más.
Algo “ajeno” a la película por la que también la recuerdo: por la discusión posterior con Silvana y Antonio, con quienes fui a verla, sobre la naturaleza de la duda y de la fe. Breve y evocadora de lo que parece estar en el fondo de la peícula: dudar y sospechar o creer y tener fe.

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