Críticas de Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos

“Una deconstrucción única del deseo innato del hombre por apartar la pena y el dolor” (Nick Schager)

“Adentrarse en un cine con Charlie Kaufman en la pantalla es como ofrecerse voluntariamente a ese viaje alocado que tomó Willy Wonka a través del túnel de la fábrica de chocolate” (Rob Gonsalves)

“Hollywood, en su mayoría, nos dice que tenemos todo lo que necesitamos dentro de nosotros. Esta película apunta que necesitamos del otro, incluso… cuando estar juntos interrumpa la felicidad” (Jeffrey Overstreet)

“Hace maravilla tras maravilla expresando la belleza apabullante y el horror existencial de estar atrapado dentro de la mente enrollada de uno mismo, y transformando en alegoría la amnesia propia de quien tiene un corazón roto, pero esperanzado” (Jessica Winter)

“… aliada con la idea Nitzscheana de que estamos condenados a ser nosotros mismos, que la ‘eterna recurrencia de lo mismo’ arrastra un golpe gravitacional en nuestro corazón” (Philip Martin)

“Suerte de historia de amor existencial al revés… un rayo blanco y caliente de extravagancia emocional” (Brent Simon)

“Hay poco encanto entre la pareja y casi ningún erotismo, sólo una serie de choques en conversaciones que pueden desquiciar a cualquiera” (Andrew Sarris)

“Una especie rara entre las historias de amor, una reflexión melancólica tanto de la cabeza como del corazón” ((Matt Brunson)

“La película perfecta sobre las inevitables imperfecciones del amor” (Ann Hornaday)

“Una de las películas más realistas en torno a la impresión impredecible que tienen nuestras experiencias sobre la idea que tenemos de nosotros mismos” (Loey Lockerby)

“Aunque salte a través de los aros desorientadores de la historia, Eterno Resplandor tiene un núcleo emocional que la hace funcionar” (Roger Ebert)

“Es como si Salvador Dalí se fuese a la cama con un ardor de estómago, se despierta a medianoche para diseñar un juego de computadora y luego tratara de borrarlo todo a la mañana siguiente” (Donald Munro)

“Finalmente, Kaufman permite que sus personajes vean más allá de la niebla de su narcisismo y de su solipsismo y se atrevan a tener esperanzas y a comprometerse con otros” (Steven Greydanus)

“El encanto y sutil sufrimiento de Sunshine es ver cómo revela secretos y pequeñas verdades sobre el amor” (Jeffrey Bruner)

“Carrey y Winslet tienen una química clara, sus escenas de reconciliación se desenvuelven con tierna credibilidad y sus problemas evolucionan con una inevitabilidad conmovedora” (William Arnold)

“De lo que carece es aquello sobre lo que, en apariencia, trata la película: el corazón que tantas veces nos hace enamorarnos de la gente equivocada en el momento equivocado” (Terry Lawson)

Trailer de Up in the Air (Reitman, 2009)

Esta es la nueva película de Jason Reitman con George Clooney. Él es el director de Gracias por Fumar (2005) y Juno (2007). A mí me gustó bastante la segunda (ya pensar en ese elenco me deja una sonrisa, sobre todo por Jennifer Garner, Jason Bateman, Allison Janney y J. K. Simmons). Por el trailer, esta se ve muy buena. Creo que aquí van a traducir el título como Amor sin escalas.

Y así comienza la Temporada de Premios en Estados Unidos: Diciembre.

Banal, seguramente; ociosa, tal vez; entretenida, sin duda; glamorosa, por supuesto. Estas y muchas otras palabras merodean en mi cabeza cada vez que vuelve la temporada de premios en esta época. Es una época que poco nos afecta a nosotros (nuestro cine, hablando en términos ‘latinoaméricanos’, es poco celebrado) y que, muchas veces, se reduce a rastrear cuáles serán los candidatos al Oscar, en vez de proponer lo mejor del año. Pero son un par de meses dedicados a celebrar los esfuerzos cinematográficos, estadounidenses y comerciales, sí, del año. Es un tiempo dedicado a los gustos que sindicatos, artistas y técnicos, y críticos del medio comparten y divergen. Es una temporada injusta, diplomática y repetitiva, como toda ceremonia en sociedad, pero muestra a la gente del cine celebrando su propio arte. Hay camadería, glamour y distracción. Es como si fuera otra de las fiestas anuales que celebro junto con la navidad, el fin de año, el carnaval y la semana santa, pero alejado por unos cuantos kilómetros. “¡Sacrilegio!”, pienso para mis adentros, invadido por el internet y la televisión que propagan estas noticias, pero es una celebración de la que curiosamente me siento parte. De niño, luego de escribir cuentos cortos, me entregaba mis propios premios (esos conos mini Hersheys envueltos en papel de aluminio y de sabor achocolatado), emulando las categorías de los Oscares. Más allá de este gesto peligrosamente ególatra, me gustaba reunir a mi familia y, no sólo pretender que ellos habían actuado en esos cuentos, también que merecían esos premios. Imaginé historias alrededor del Titanic, de Godzilla u otras de origen igualmente taquillero antes de pasar a relatos más cotidianos (asesinos en el colegio, dramas adolescentes) que terminaban ganando chocolates devorados por el fiel público asistente. Disfrutaba esas mini-ceremonias como fantaseo ahora escenas de mis propias películas, menos con la pretensión de que algún día ganaré algo y más con el deseo pueril de que filmar lo que imagino es, de alguna extraña manera, disfrutar de una celebración.

Así, otro año, de nuevo la sensación de aire navideño (esa impresión tan particular que llega con esta época, incluso antes de los adornos y el festín), y ya empieza la temporada de premios. Cada gremio, cada estado norteamericano, cada grupo de críticos; todos se reúnen para validar sus gustos con la entrega de premios que homenajean el cine del año, aunque también con el deseo de que el Oscar considere o coincida con su opinión. Entonces, aprovechemos la temporada para conocer un poco más de las candidatas y no tanto de cada premio; más de las escenas y referencias de las películas (hay que decirlo de entrada: muchas de ellas no llegarán aquí de manera legal) que de las tendencias y los caprichos de cada grupo.

A continuación están los premios, algo de su historia también, y los mencionados/ganadores (en CURSIVA) del mes de Diciembre. Esta entrada será actualizada según vayan siendo anunciados los premios:

SATELLITE:
– Conformado en 1996.
– Mundialmente, es el grupo de periodistas del entretenimiento más grande.
– Premian cine y televisión.
– Uno de los primeros en anunciar sus nominados.

GOTHAM:
– Fundado en 1991.
– Inaugurado para reconocer el cine independiente sólo de la costa este de Estados Unidos, desde 2003 ha sido expandido para todo el cine (ficción y documental) del país.

SPIRIT: Premios Espíritu Independiente
– Fundado en 1986.
– Reconoce sólo el cine independiente a partir de cifras específicas de producción que varían cada año.

NBR: National Board of Review
– Fundado en 1920 por historiadores, profesores estudiantes y profesionales de cine que anuncian la lista de las 10 mejores películas del año (desde 1920) con un ganador (desde 1932).

WASHINGTON: Washington, D.C.
– Fundado en 2002 por los críticos de esta área.

[500] Days of Summer (Webb, 2009)
PELÍCULA: Spirit, NBR.

An Education (Scherfig, 2009)
PELÍCULA: Satellite, NBR.
ACTRIZ (Carey Mulligan): Satellite, NBR, Washington.

The Hurt Locker (Bigelow, 2009)
PELÍCULA: Satellite, Gotham, NBR.
DIRECTOR: Washington.

Inglourious Basterds (Tarantino, 2009)
ACTOR SECUNDARIO (Christoph Waltz): Satellite, Washington.
GUIÓN ORIGINAL (Quentin Tarantino): Washington.

Invictus (Eastwood, 2009)
DIRECTOR: NBR, Washington.
ACTOR (Morgan Freeman): NBR, Washington.

The Messenger (Moverman, 2009)
ACTOR SECUNDARIO (Woody Harrelson): Satellite, Spirit, NBR, Washington.

La Nana (Silva, 2009)
PELÍCULA EXTRANJERA: Satellite, Spirit, NBR.

Precious (Daniels, 2009)
PELÍCULA: Satellite, Spirit, Washington.
ACTRIZ SECUNDARIA (Mo’nique): Satellite, Spirit, Washington.

Un Prophète (Audiard, 2009)
PELÍCULA EXTRANJERA: Spirit, NBR.

A Serious Man (los hermanos Coen, 2009)
GUIÓN ORIGINAL: Satellite, NBR, Washington.

Sin Nombre (Fukunaga, 2009)
PELÍCULA EXTRANJERA: Washington.

Up (Docter y Peterson, 2009)
PELÍCULA ANIMADA: Satellite, NBR, Washington.

Up in the Air (Reitman, 2009)
PELÍCULA: Satellite, NBR, Washington.
ACTOR (George Clooney): Satellite, NBR, Washington.
ACTRIZ SECUNDARIA (Anna Kendrick): Satellite, NBR, Washington.
GUIÓN ADAPTADO (Jason Reitman, Sheldon Turner): NBR, Washington

"Todos tienen que aprender alguna vez"- Semana III.

Estuve buscando algunas críticas de la película, no especializadas, sino de espectadores como nosotros y como ustedes. Me llama la atención que unas cuantas de las críticas encontradas señalen que la película sea más un ejercicio reflexivo que emocional. De entrada, estoy en desacuerdo, aunque sus razonamientos no son descabellados:

“(…) la temporalidad fragmentada del relato y la inicialmente débil exposición de los protagonistas –funcionales a los cuestionamientos sobre los recuerdos y las emociones y al surrealismo formal del film– son apuestas fuertes desde el guión y la realización pero nos privan a veces de unos personajes y una relación más y mejor desarrollados. Al ingenio conceptual se opone entonces la falta de climas y desarrollos que respiren verdad, y esta falta duele aun más porque Gondry revela (ya lo hizo en toda su producción de videoclips) gran capacidad para construir climas y emociones en algunas de las escenas de la película (la breve escena anaranjada debajo de las sábanas, la conversación entre estantes de librería al final del film). Estos climas –lamentablemente– no se integran ni potencian en un todo; se pierden muchas veces en cambio en un torbellino de breves fragmentos de virtuosismo formal. Los personajes funcionan como ideas, sí, pero no como personajes: las actuaciones de Carrey y Kate Winslet (a cargo de Clementine Kruczynski, la-chica-olvidada en cuestión) están todo lo bien que pueden estar partiendo de personajes a los que (especialmente en el caso de Barish-Carrey) se les otorgó poca atención y –por consiguiente– escaso espesor dramático. Lo mismo ocurre con la poco feliz subtrama que une a Kirsten Dunst (Mary) con Tom Wilkinson (Dr. Howard Mierzwiak) y desemboca en un final complaciente”. (Tomas Binder)

“Si alguna vez se han sentado sobre la arena a contemplar un mar sin límites que pregunta sobre la vida, el amor, la memoria y el olvido; si han bailado al compás de este universo, para luego en un anhelo desechar su ritmo, o si han entendido que el amor es lo único en sus días por lo que vale la pena haber vivido, entonces “Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos”, es una cinta inevitable en su destino”. (cinenganos.com)

“Tal vez por esta característica Eterno resplandor… sea un film
intelectual antes que emocional. Esto no significa que genere indiferencia
(que levante la mano quien no se haya sentido identificado con la
desdicha de Joel). Tampoco significa que se trate de un discurso sentencioso
y, por lo tanto, tedioso. Simplemente estamos ante una propuesta que
privilegia el ejercicio reflexivo en detrimento de una compenetración
sentimental profunda”. (celuloide.com)

¿Cambia tu corazón?

que importa si la oímos por The Korgis, Beck o por Portishead; lo que sé es que pensar en “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” es pensar en “la canción…” (y que venga la sensación ya más calmada).
Lo que para mí es casi una certeza, es que nada en esta película es casualidad, hablo desde la elección del sountrack hasta los colores de cabello de Clementina…
y para no describirlo todo y hablar a partir de ahí, escogeré las primeras líneas de la canción “cambia tu corazón”
¿Cambia tu corazón si olvidas?, querer responder a esta pregunta no es mi fin. Sin embargo, creo que el título de la película ya nos conduce a decir que “lo que mantiene resplandeciente a nuestra mente es el recuerdo”… ya lo vemos en esa fantástica “máquina del olvido”, pero ¿quién no ha pensado en una? Clementina y Joel fueron en espejo -tal vez- de algunos sueños y deseos que nos siguen colgando en la espalda !OLvidar!
Recogiendo algunas imágenes, se me viene la de la librería cuando en medio de un diálogo aparece Joel sin su rostro, y es aquí cuando se viene desglosando el olvido de Clementina -si mal no recuerdo-, fantástico, que nos muestre como la gente se queda sin rostro cuando la vamos olvidando, no? ya delinear un rasgo es tan difícil como tirarle sal al mar.
Me encanta del film que detalles como el cabello de Clementina, sea un indicio de recuerdo para nosotros, los de afuera. La primera conversación que tienen en el tren, así como la última llena de nieve y ella con su chaqueta naranja…
En busca de más cosas por ver, y en la diatriba de que si es verdad que algo cambia o no, me metí en el tras cámara de la película, y aparecen cosas que -si se quiere- complementa nuestra ansiedad de saber más. Hablo de una conversación que tiene Joel con su antigua novia y que aparece en la película. Y es que la película tenía otros detalles no contemplados por el director, que a la larga no cambia mucho nuestra percepción final, pero por lo menos me acercó a pensar en cómo era Joel con otro tipo de mujer. Porque claro es que alguien que coleccione “mojones disfrazados” no es muy normal..jajaj, es simplemente encantadora -para mi-.
Bueno, solo quería mostrar algunas cosas que pienso hoy.
De verdad he visto muchas veces la película -y la veré otras tantas más- como para tener o anhelar ideas que concluyan algo.
(Cambia tu corazón
si logras olvidar…
dónde está esa máquina del recuerdo
para traer algunos de mi niñez…)