Irresistible/Irreversible

Hasta hoy, había decidido escudarme en Blanchot (de los malos libros es mejor no hablar), para no criticar este despliegue inútil de herramientas que van desde un vertiginoso juego de cámara, tendiente a descontrolar al espectador, hasta una dosis de realidad que, parafraseando a Eliot, se me hizo, sencillamente, insoportable.

La locación no podía ser más sórdida, marco propicio para el contraste entre la diosa impoluta que pasea su perturbadora belleza y el lumpen mortal de los suburbios parisinos. El resultado: la humillación, el sometimiento y la brutal violación (momento este en el que los planos temporales parecieran haber reposado su incansable intermitencia para teñir la escena con el horror de la prolongación, injustificada, a mi parecer).

Asimismo, toda la producción pareciera estar anegada o, probablemente, ahogada por el manido recurso de la venganza, quizás como una suerte de estrategia mínimamente balsámica, desplegada por el director, para que el público consiga, hasta cierto punto, lamer sus heridas. Y cuando digo:”hasta cierto punto”, lo hago con la conciencia total de que el recurso fue encaminado hacia otros derroteros que, por el contrario, incrementan ese sentimiento, mezcla de incredulidad e indignación, que lo embarga.

Por otra parte, y ya hablando de un tecnicismo en el cual estoy corriendo el riesgo de aventurarme, considero que el contraste de colores (excesivos negros e intensos rojos) no sólo saturó mis pupilas sino que, aunado al juego de cámaras que señalé al principio, parecía querer invitarme a la desorientación o a la pérdida de la perspectiva. Así, también, un diálogo inicial, que me pareció innecesario, y cuya finalidad se confunde entre la acentuación de la sordidez del entorno y la omnipresencia del testigo: oculto y al acecho.

Finalmente, no puedo dejar de referirme a las palabras pronunciadas por el agresor en el momento en que acaba de erguirse ante la diosa “burguesa” indefensa; y que hacen referencia al resentimiento ancestral entre géneros y clases. Los -según ellos mismo- “privilegiados”siempre estarán en peligro de verse sometidos, en esos breves instantes en los que los monstruos, engendrados por la violencia y la exclusión, logran acceder a sus panteones olímpicos para mancillarlos con el odio que los engendró.

Por lo pronto, de acuerdo con Verónica: no la volvería a ver.

Información básica de "Terciopelo Azul".

TÍTULO ORIGINAL: Blue Velvet.
AÑO: 1986.
DIRECTOR y GUIONISTA: David Lynch.
ELENCO: Isabella Rossellini (Dorothy Vallens), Kyle MacLachlan (Jeffrey Beaumont), Dennis Hopper (Frank Booth), Laura Dern (Sandy Williams), Hope Lange (Mrs. Williams), Dean Stockwell (Ben), George Dickerson (Detective Williams), Brad Dourif (Raymond).
COMPOSITOR: Angelo Badalamenti.
FOTÓGRAFO: Frederick Elmes.
EDITOR: Duwayne Dunham.
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Patricia Norris.
DIRECTOR ARTÍSTICO: Edward LeViseur.
PAÍS: Estados Unidos.

“Blue Velvet”, cantada por Dorothy Vallens:

Las 20 favoritas de Tarantino desde 1992

En el video Tarantino menciona las veinte que más admira desde el año en el que él empezó a hacer filmes. A continuación incluyo la lista con algunos comentarios que hace sobre ellas:

Battle Royale (Kinji Fukasaku, Batoru rowaiaru, 2000)- su película favorita de estos últimos diecisiete años; las demás las ha ordenado por orden alfabético: “Si hay algún filme que yo hubiera querido dirigir desde que hago películas, es ésta”

Anything Else/Todo lo Demás (Woody Allen, 2003)

Audición (Takahi Miike, Ôdishon, 1999): “Una obra maestra”.

The Blade/La Espada (Hark Tsui, Dao, 1995)

Boogie Nights (Paul Thomas Anderson, 1997)

Dazed and Confused (Richard Linklater, 1993): “Creo que, junto a Rio Bravo, una de las mejores películas para verla con los amigos (…) cada tres o cuatro años que la vuelves a ver, es como si los personajes fuesen tus amigos y estuvieras pasando un rato con ellos de nuevo”.

Dogville (Lars von Trier, 2003): “Uno de los mejores guiones mejor escritos”.

Fight Club El Club de la Pelea (David Fincher, 1999)

Friday (F. Gary Gray, 1995)

The Host/ El Huésped (Joon Hoo Bong, Gwoemul, 2006)

The Insider (Michael Mann, 1999)

Joint Security Area (Chan wook-Park, Gongdong gyeongbi guyeok JSA, 2000)

Lost in Translation/ Perdidos en Tokyo (Sofia Coppola, 2003)

The Matrix (Andy y Larry Wachowski, 1999): “Hubo un tiempo en el que la hubiera considerado la #2 oficial después de Battle Royale, pero eso fue antes de que Matrix 2 y 3 fueran estrenadas y arruinaran la mitología para mí”.

Memories of Murder/ Recuerdos de un asesinato (Joon Hoo Bong, Salinui chueok, 2003)

Police Story 3 o SuperCop (Stanley Tong, Chao ji ji hua, 1993): “Creo que contiene las mejores acrobacias mejor filmadas -incluso mejor que las de Buster Keaton”.

Shaun of the Dead/ Muertos de risa (Edgar Wright, 2004)

Speed (Jan de Bont, 1994): “Pueda que sea más fácil darla por sentado ahora, pero si recuerdas cómo fue verla en el cine cuando fue estrenada, realmente ha habido pocas películas tan emocionantes como ésa”.

Team America: World Police / Equipo América: Policía del Mundo (Trey Parker, 2004)

Unbreakable/ El Protegido (M. Night Shyamalan, 2001): “No sólo tiene la mejor actuación que ha dado Bruce Willis en su carrera, también es una reinterpretación brillante de la mitología de Superman (…) es una de las obras maestras de nuestro tiempo”

Festival de Venecia: 2, 3, 4 y 5 de septiembre.


Películas en competencia:

Baaria de Giuseppe Tornatore (Italia)
Soul Kitchen de Fatih Akin (Alemania)
La Doppia Ora (La Hora Doble) de Giuseppe Capotondi (Italia)
Yi ngoi (Accidente), de Cheang Pou- Soi (China/Hong Kong)
Persecution de Patrice Chereau (Francia)
Lo Spazio Bianco (El Espacio Blanco), de Francesca Comencini (Italia)
White Material (Material Blanco) de Claire Denis (Francia)
Mr. Nobody de Jaco van Dormael (Francia)
A Single Man (Un Hombre Soltero) de Tom Ford (EEUU)
Lourdes de Jessica Hausner (Austria)
Bad Lieutenant: Port Of New Orleans de Werner Herzog (EEUU)
The Road de John Hillcoat (EEUU)
Ahasin Wetei (Entre dos mundos), de Vimukhti Jayasundara (Sri Lanka)
El Mosafer (El viajero), de Ahmed Maher (Eqipto)
Levanon (Líbano) de Samuel Maoz (Israel)
Capitalism: A Love Story de Michael Moore (EEUU)
Zanan-e-bedun-e mardan (Mujeres sin hombres) de Shirin Neshat (Alemania)
Il Grande Sogno (El Gran Sueño) de Michele Placido (Italia)
36 Vues Du Pic Saint Loup de Jacques Rivette (Francia)
Survival of the Dead (Supervivencia de los Muertos) de George A. Romero (EEUU)
Life During Wartime (La Vida durante la Guerra) de Todd Solondz (EEUU)
Tetsuo The Bullet Man de Shinya Tsukamoto (Japón)
Lei wangzi (Príncipe de Lágrimas) de Yonfan (China/Taiwan/Hong Kong)

Han mencionado la falta de cine iberoamericano en la Selección Oficial, aunque en otros apartados del Festival, fuera de competencia (Estrenos Mundiales: http://www.indiewire.com/article/18_world_premieres_set_for_venice_days/ y Fuera de Competencia: http://www.indiewire.com/article/herzog_moore_and_the_road_lead_venices_competition_lineup/P1/), sí habrá cuatro títulos españoles (entre ellos [Rec] 2 y Celda 211)

Ang Lee, doble ganador del León de Oro por “El Secreto de la Montaña” (Brokeback Mountain) y “Pasiones Peligrosas” (Se, jie), presidirá el jurado que también estará conformado por el director estadounidense Joe Dante, la actriz francesa Sandrine Bonnaire, el director y guionista indio Anurag Kashyp, y Liliana Cavani y Luciano Ligabue, ambos directores italianos.

El Festival comienza el 2 de septiembre y durará hasta el 12 de septiembre, cuando se anuncien los ganadores.

Algunas críticas sobre Irreversible- Semana III.

BUENAS CRÍTICAS:

“Un estudio fascinante sobre el exceso, una película que seduce y repele al mismo tiempo que explora la naturaleza despiadada del destino” (Bill Muller)

“(…) te obliga a que cuestiones, no sólo los motivos del director, sino también tus propias reacciones a lo que él ha decidido mostrarte” (John Beifuss)

“Es difícil recordar otra experiencia tan perturbadora, en la que los recursos de lenguaje colocan al espectador en un estado sensorial difícil de explicar con palabras” (Enrique Buchichio)

“Ofrece mucho que pensar sobre la naturaleza del destino, la futilidad de la venganza y la fragilidad de la vida” (Eric D. Snider)

“La película sí plantea un punto de vista: sin importar de qué manera se cuenta una historia, un mal guión no se puede rescatar” (James Wegg)

“La película de Gaspar Noé sobre violación y venganza borra los límites entre pornografía y explotación” (Jeanne Aufmuth)

“La cronología invertida hace de Irreversible una película que cuestiona la violación y la venganza, mientras que la cronología común nos llevaría por una narración seductora hacia un final impactante y explotador” (Roger Ebert)

MALAS CRÍTICAS:

“Puro estilo y shock” (Dennis Schwartz)

“A la vez inconsecuente e insoportable, angustiosa y banal, artificiosa y sin sentido del humor, esta producción francesa promocionada en exceso puede presentar el triunfo del mayor cinismo en el intercambio cultural del cine extranjero” (Geoff Pevere)

“Genera una reacción, pero ¿eso hace que valga la pena? No realmente” (John Venable)

“Tan audaz como pueda ser, Irreversible tiene tan poco significado, que parece un experimento indulgente, con apenas alguna línea decente del guión o cualquier cosa discernible que decir” (grupo de críticos urbanos)

“Noé no está preocupado en subvertir el status quo, lo que en realidad parece que quiere hacer es una película hollywoodense” (Manohla Dargis)

“Sin siquiera un episodio para desarrollar los personajes, Noé no es capaz de dar una vuelta de 180º con la delicadeza suficiente para mostrar cómo un único evento cambia la vida de forma irrevocable” (Mike Clark)

“No hay nada moral en Irreversible -sólo burlonamente superior y nihilista, como el Johnny Rotten más fatuo” (David Edelstein)

Le temps detruit tout


Buena película.

Como se ha venido comentando, el tiempo lo destruye todo es la sima máxima (y obvia) de la película. Pero Irréversible, dejando de lado la ya discutida glosa efectista, es una clara versión de lo que el destino nos provee a los seres humanos, como si les fuera ajeno, etéreo, distanciado, pero que nos arrastra con hilos y perfumes que no podemos desdeñar, porque nos es natural. Y sí, creo que la palabra clave después de todo es destino, porque la escena del ascensor entre Marcus, Pierre y Alex camino al Metro no es baladí*: es la consecución del leitmotiv de la historia narrada en la película, y aporta la clave conductora del sueño de Alex, en la armónica escena entre ella y Marcus en la cama, desnudos: “Tuve un sueño. Era extraño. Estaba en un túnel. Un túnel. Todo rojo. Y luego… el túnel se abrió en dos. Creo que es por mi período.”

(En la última escena, se ve en letras enormes parte del título del libro que lee Alex: TIME.)

El destino es irreversible, y por ello el tiempo no sólo lo destruye todo: lo transforma.

*Alex: He estado leyendo un libro maravilloso.
(…)
Marcus: ¿Y de qué se trata?
Alex: Dice que el futuro ya está escrito de antemano. Todo está ahí. Y la prueba yace en los sueños premonitorios.
Pierre: ¡Wow! ¡Ya nos está durmiendo!
Marcus: Incluso los sueños son malas noticias.
Pierre: Suelo soñar que estoy durmiendo. Es mi único sueño.
Alex: ¡Bueno, por lo menos te relajas!

Bashu: ¿gustar o no gustar? He ahí el dilema


Una de las primeras personas del grupo que vio Bashu fui yo –sí, me consta porque le presté la película a varias personas–; lo curioso es que aun hoy me siento cohibida al tratar de dar una opinión sobre ella. Pasé semanas preguntándome si me había gustado o no; todo era un gran misterio para mí. Francamente no es el tipo de película que me gusta, pero tampoco puedo decir que está dentro del tipo que me disgusta.

Me pareció interesante poder acercarme al modo de vida iraní: sus familias, sus costumbres, sus creencias, sus prejuicios; todo. Pero creo que la película tiene una gran falla: nunca se sabe a dónde llegó el niño. Cuando la vimos, Moisés y yo pasamos largo rato intentando descifrar qué idioma era ese: que si era un tipo de árabe, que si era una lengua de un país fronterizo con Irán y demás hipótesis sin sustentación alguna surgieron durante largo rato. Si no es porque Moisés me dice, días después, que el chamo había llegado a un lugar dentro del mismo Irán jamás me habría enterado. Y ese dato cambia muchas cosas: no es un niño iraní que se volvió un refugiado extranjero; es un niño que está refugiado y está siendo tratado como extranjero en su propio país. Eso expresa lo aisladas que están unas con otras las poblaciones en Irán: un país que reúne muchos países en uno; un mini-continente, quizás. Eso expresa desconocimiento. Pero el hecho es que para todo aquel que no sea experto en idiomas del medio oriente, o que resida en aquellos lares, la película no esclarece mentes: falla; no explica de dónde vino el chamito ni a dónde fue.

Es innegable el cuidado estético de la fotografía; el vestuario fue también interesante e incluso la temática, pero aun hoy sigo preguntándome si me gustó o no. Definitivamente no forma parte del tipo de películas que elegiría ver; aunque pueda tildárseme de insensible o lacaya del capitalismo, prefiero el cine estadounidense, latinoamericano, europeo y bollywoodense. A lo mejor mi mente no está en la misma frecuencia que la de las culturas asiáticas no occidentalizadas, no sé; júzguenme ustedes, pero no sean rudos, como los iraníes con el negrito –que no era un espíritu maligno, sino un incomprendido en su propia tierra–.

La propuesta de "Irreversible"

Este es el tipo de películas que no volvería a ver nunca más en mi vida. El director tal vez haya logrado conmigo lo que para mí es su intención primordial en este film: marcar al espectador con imágenes muy crudas. A pesar de que “Irreversible” se caracterice por proponer una nueva experiencia de ver cine, creo que no es el tipo de película donde el espectador sienta deseos de volver a repetir tal experiencia.
Pienso en dos escenas en particular en toda la película: la última (que es en realidad la primera escena que es donde parte todo) y es donde aparece Alex (Mónica Belluci) en un jardín, feliz. La otra escena es la más cruda y es la violación. Son dos imágenes cruelmente opuestas, sin embargo, la imagen del jardín, que connota esa felicidad que se tuvo y se perdió, creo que duele más al verla. Duele más porque hubo un tiempo que fue hermoso, mientras que el tiempo actual, el que sucede en este instante, ya no lo es. Duele porque “el tiempo lo destruye todo”, y uno no puede evitar las fuerzas del destino.
Y la intención adrede de mostrar la historia de atrás para adelante logra en mi opinión un efecto extraño en el espectador. Estoy pensando en las personas que me han comentado anteriormente esta película, y todas, o prácticamente todas, mencionaron dos escenas: la de la violación y la escena del extintor. Sin embargo, para mí, las escenas más fuertes son aquellas ya mencionadas anteriormente, ya que me enfrentan con dos realidades totalmente opuestas. A veces no hace falta mostrar un rostro destrozado para lograr que un público se horrorice. Gaspar Noé buscaba provocar al espectador de la manera más clara posible: mostrándole escenas muy fuertes, llenas de violencia, con diálogos que no son sencillos de olvidar. Y la última escena, la del jardín, se contrapone a todo aquel horror que se ve en casi todo el film. Casi podría decirse que Noé logra su propósito: marcar al espectador con escenas y con diálogos que le produzcan horror. Y la única imagen que no produce horror es aquella ya que no existe, la imagen atemporal de lo que fue pero ya no es.